martes, 16 de diciembre de 2025

La pesadilla socialista


Por Regina del Río

En la clase de un reconocido economista, los alumnos insistían en las bondades del socialismo y su "feliz igualdad". Entonces el profesor les propuso experimentarlo en carne propia: las notas se promediarían para que todos sacaran lo mismo.

En la primera prueba, la media fue de 70. Los mejores alumnos quedaron inconformes y los mediocres, felices. En la segunda, el promedio fue de 50. Y en la tercera, de 20. Al final, todos repitierieron y ninguno estaba contento.

De esta manera se ilustraba la razón del fracaso socialista: los que no hacen se benefician de los que sí. El sistema castiga al que se esfuerza y tiene ideas productivas, y premia a los menos capaces. 

Es por esto que en estos sistemas se oye con frecuencia decir: "no te esfuerces tanto. Trata de conseguir un empleo titularizado (donde no te pueden botar aunque lo hagas mal) y el Estado cubrirá tu vejez".

Y es que la falta de incentivos empuja a todo el mundo a ser mediocre y conformarse con "algo seguro". Por eso Winston Churchill decía que el socialismo igualaba a todos en la pobreza, cuando lo que debería ser es "todos cosechando según sus méritos".

Los dirigentes socialistas dicen: "el bien del grupo es mas importante que el bien individual". Y como esto es "políticamente correcto", se vota por ellos y se les da el permiso implícito de hacer y deshacer en nombre de la masa.

Como resultado de lo que implementan, las empresas quiebran, el desempleo aumenta (porque sin empresas no hay empleo), lo más básico escasea, y la clase media desaparece. Esto es particularmente así en Venezuela, que siendo un país rico en recursos naturales, está a punto de convertirse en uno de los países más pobres del planeta. Parece que el sueño bolivariano se les convirtió en pesadilla. 

Los resultados son penosamente evidentes, pero aún así, y a pesar de la reciente derrota electoral de sus máximos exponentes, todavia hay quienes encuentran justificaciones y circunstancias atenuantes para el discurso bolivariano. Sin duda alguna, quien lo inventó fue un genio del mercadeo populista.

La autora es economista y empresaria

1 comentario:

  1. Hola Doña Regina! Me sorprende especificamente el sistema adoptado aqui en los periodos de desarrollo industrial. Recientemente aprendi en la maestria que me encuentro realizando como a los sectores industriales se les motivo, con tantas politicas favorables para arrancar el sector, que provoco algo parecido al cuento que relata. Resulta que se que se acostumbraron y las aprovecharon de tal manera que luego de adquirir poder economico presionaron a los sectores politicos para que no sean desmontadas. Esta falta de competitivdad a nivel internacional ha provocado que los sectores productivos no hayan innovado a traves del tiempo, situacion extremadamente desfavorable para un desarrollo sostenible en el marco de un mundo cada vez con menos barreras comerciales. Peor aun el hecho de haber mantenido los salarios minimos frizados para favorecer a estos sectores, cuestión que ha provocado una fuerte desigualdad que termina deteniendo la creación y el desarrollo de nuevos sectores productivos. No por comparar con Venezuela pero aquí si que somos expertos en tomar decisiones importantes a la ligera!

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