Educando para qué
Por Regina del Río
Todos pensamos que la educación es importante y que juega un rol estelar en el desarrollo.
Tanto es así que sería políticamente incorrecto, y hasta poco sentimental, considerar argumentos contrarios.
"Sin educación el progreso es impensable", "estoy totalmente de acuerdo con el 4pc para educación"......
Y verbalizamos un montón de cosas que suenan elegantes y nos hacen quedar bien.
El problema es que pocos nos sentamos a definir claramente en qué consiste esa educación que tanto reclamamos...
Queremos que los chicos vayan a la escuela a aprender qué exactamente?
Que sepan cuantos pinguinos quedan en el Polo Norte? Que reciten de memoria las encíclicas papales?
A lo mejor nos conformaríamos con que aprendan las herramientas básicas de matemáticas y lectoescritura.
Es importante que definamos bien lo que queremos en esta materia.
Porque la escuela, aun con buenos planteles y excelentes profesores, puede convertirse en un poderoso instrumento de mala educación.
Cuando destina horas y otros recursos a que sus alumnos se embotellen conocimientos que no se necesitan para nada.
Y cuando omite enseñanzas que son claves para el rendimiento productivo en el mundo laboral.
Se puede asistir a la escuela por años y salir de ahí sin tener la más mínima idea de como conciliar una cuenta bancaria..
El elocuente discurso a favor de la educación tampoco toma muy en cuenta el asunto de la motivación para educarse..
Fajarse en la escuela para después ser abogados o mercadólogos que no encuentran trabajo y descubrir que "lo que deja" es cabildear entre políticos o darle bien a un bate, es sencillamente frustrante..
Y la juventud que queremos "educar" lo sabe! Porque observa detenidamente lo que el mundo que le espera está pagando y valorando.
Es aquí en donde el juego se tranca! Mucho de lo que se enseña no es productivo y mucho de lo que se premia y paga tampoco lo es ni contribuye al desarrollo de un pais..
Mientras no se reforme el sistema educativo tomando en cuenta este tipo de cosas, podemos asignarle no un 4 sino un 20 pc para educación..., Estaríamos desperdiciando gran parte de esos recursos!!
Aunque no suene elegante, lamentablemente así sería.
La autora es economista y empresaria
Publicado en enero del 2013 en el periódico El Caribe

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