jueves, 25 de septiembre de 2025

Relato ecologista

Relato ecologista

Por Regina del Río


Alfonso Ussía es un aclamado periodista español, que suele escribir con un agudo e irónico sentido del humor (a veces se pasa).


En 1992 publica Manual del ecologista coñazo, y en uno de sus capítulos relata un suceso vinculado al ferviente amor por los animales de un padre de familia.


La gran ilusión de ese animalista era hacer una excursión por los bosques de Asturias para sorprender a los osos “en su estado natural y salvaje”. A su esposa no le interesaban realmente los osos…pero quiso complacerlo.


Y así se fueron ambos con sus dos hijos pequeños, una chica y un chico, a acampar al bosque. Entre “hermanos” buhos, avispas, osos y demás (así los llamaba…sus “hermanos”).


La señora opta por quedarse en la tienda de campaña, mientras el señor se adentra en los matorrales con los chicos. Con su cuchillo ecologista se abre paso entre las ramas, en un terreno cada vez más difícil y empinado.


Al rato llegan a un río, y en su orilla encuentran cinco osos. Uno de ellos jugaba con un pijama igual al de la madre que habían dejado en la tienda. ¡Menuda casualidad!


Pero obviamente, de casualidad nada…aquel pijama ensangrentado era el de la señora, y el señor cae en cuenta que se ha convertido en hombre viudo. Entonces le invaden sentimientos encontrados: el dolor por la pérdida de su amada esposa y la frustración de reconocer que sus admirados “hermanos” fueron capaces de comérsela.


En medio de la estupefacción, dos osos se acercaron. A los chicos se les había dicho que los osos eran maravillosos (como los delfines), y por eso no reaccionaron tan rápido como el padre a treparse a un árbol y protegerse. El chico lo logra, pero a la chica no le dio tiempo ni a gritar, y se la tragaron en un santiamén. (Al menos fue rápido…).


El señor rehizo su vida casándose con su secretaria. (Le había cogido manía a los osos).


Este relato, que suena inverosímil por lo absurdas de las decisiones tomadas para pasar un fin de semana en familia, es escalofriante y penosamente cierto. O sea…¡pasó de verdad!.


El fanático expuso a su esposa e hijos pequeños al peligroso contacto con bestias salvajes que terminaron devorándolos.


Así andan por el mundo muchos ecologistas, cegados por una devoción ingenua hacia los animales. 


Son los mismos que convocan una rueda de prensa para anunciar que el camello escarlata se extinguió (claro, se lo comieron los somalíes), o que están en peligro de extinción el uyuyui (un insecto del amazonas), el conejo desorejado (y por ende sordo), o la gallina goli-gorri (a saber quién la distingue de otra gallina).


Son los mismos que fundaron una especie de club de “amigos de las pirañas”, para evitar su extinción y maltrato… a pesar de que el número de ejemplares se multiplica diariamente por catorce.


Y son los mismos que en sus novatadas han provocado incendios en los lugares que pretendían salvar.


Lo insólito es que cada día son más, y logran imponer sus boberías sobre la sensata prudencia. Y hasta subvenciones se les da.


La autora es economista y empresaria 

Julio Brache Arzeno

 Julio Brache Arzeno

Por Regina del Río


Julio Brache Arzeno nació en Moca un 18 de junio, hace 96 años. Su padre era un humilde y laborioso agricultor, que procreó con su esposa una familia de 8 hijos.


Don Julio era el mayor de los varones y lo ayudaba en sus labores, al mismo tiempo que estudiaba. Se desplazaba en bicicleta de Moca a La Vega para tomar sus exámenes de grado.


Con 18 años de edad ingresó a la Facultad de Medicina de lo que hoy en día es la UASD, y continuó cooperando con los gastos de su hogar cuando realizaba su pasantía (y apenas ganaba 18 pesos mensuales). Se graduó en 1952 de médico cirujano. 


Siete años después contrae nupcias con Elsa Alvarez Bonilla y forman una familia de cinco hijos.


Por su excelente desempeño como médico militar, es nombrado Director del Hospital Moscoso Puello. Ejerciendo esa función, compra 6 vacas lecheras y las pone a producir en una porción de tierra que le prestó el padre de su suegro.


Trabajador incansable, su jornada comenzaba a las cinco de la mañana. Buscaba la leche y salía a venderla, cumplía su función en el Moscoso Puello, y luego se trasladaba a su consultorio en la Abel González (donde muchas veces atendía sin cobrar). De ahí salía a impartir clases a la universidad.


Hombre visionario además, comienza a dedicarle más energía a sus labores ganaderas. Adquirió más vacas y compró una finca más grande. Su principal cliente era el Estado, y como no pagaba a tiempo, decide invertir en su propia pasteurizadora. Pero antes de que esta pudiese entrar en operación, surge la Revolución del 65 y todo se paraliza.


Como a las vacas hay que ordeñarlas diariamente (leche que no se vende se daña), doña Elsita decide apoyar a su marido y se dedica (en el patio de su casa) a fabricar queso y mandarlo a vender en un triciclo por el vecindario (la mayoría de las veces fiando).


¡Qué suerte tuvieron ambos en encontrarse!.


En 1966 surge la Leche Rica, pasteurizada y en botellas de vidrio (antes la leche se compraba en bidones de acero), y se convierte rápidamente en la marca preferida del consumidor dominicano. 


Para entonces don Julio abandonaba su carrera de cirujano y se entregaba a administrar la Pasteurizadora Rica, que logra expandirse hacia Hacienda Jubaca, Pasteurizadora Cibao, Consorcio Cítricos Dominicanos y Lechería San Antonio. 


El grupo en conjunto da sustento a más de 2500 empleados, y ha colocado la marca en más de 20 países.


En el 2009, y siendo fiel a su deseo de ayudar a los más necesitados, Julio Brache crea la Fundación Rica, que ha mejorado la vida de miles de dominicanos en las áreas de educación, salud, deporte y medio ambiente.


Su trabajo lo apasionó siempre…pero su principal motor fue ese sentido de responsabilidad hacia su familia. Quería protegerla y garantizarle mejores oportunidades de progreso. ¡Vaya que lo logró!


A doña Elsita no solo la amó y respetó, sino que también la complació mucho con esos detalles que nos encantan a las mujeres. Y ella no solo le devolvió ese amor, sino que lo admiró y cuidó con gran devoción.


Para sus hijos y nietos estuvo siempre presente con su inmenso cariño y sabios consejos.


Y como si sus logros empresariales y familiares no fueran suficientes, don Julio fue también extraordinario en muchas otras áreas de la vida.


Noble y caballeroso. Jamás estirado. Todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo y tratarlo, se sintieron muy especiales en su compañía.


Moderado en sus hábitos y muy disciplinado con sus ejercicios, caminaba con garbo y elegancia, y lucía siempre muy apuesto.


Supo disfrutar a plenitud los placeres de la vida:  recibiendo con esplendor y mucha alegría a familiares y amigos en su hogar , viajando por el mundo (con el entusiasmo de un niño para conocer los nuevos restaurantes de moda), degustando su traguito, paseando por su Nueva York.


Cultivó su formación personal a través de la lectura curiosa. Era un lujazo conversar con él, y no faltaba en sus comentarios ese toque pícaro de hombre inteligente.


Hombre de Dios. Irradiaba la serenidad de su presencia y no guardaba rencor (y eso…que enfrentó adversidades y le hicieron “sus cosas”). Siempre bendecía la mesa.


Personas como Julio Brache no deberían irse. No queda más remedio que aceptar su partida, con la convicción de que descansa en paz y de que en esta vida encontró su propósito y lo cumplió. 


Su ejemplo seguirá iluminando el camino de los que continúen su legado.


La autora es economista y empresaria 

Organización Mundial de la Salud

 Organización Mundial de la Salud

Por Regina del Río 


La Organización Mundial de la Salud es un organismo de las Naciones Unidas concebido para gestionar la política de salud a nivel internacional. Los representantes de los 195 países que la integran, la gobiernan a través de una asamblea.


Para esta institución, tener “salud” no solo implica estar libre de afecciones o enfermedades, sino vivir en bienestar físico, mental y social. En fin, en un escenario quasi perfecto. 


Ahora mismo cuenta con 7000 empleados, y su director se llama Tedros Adhanom Ghebreyesus. Es etíope, diplomático, investigador, y ex ministro de relaciones exteriores y de salud de su país.


Cuando se desempeñó como ministro en ambas áreas, su gobierno fue acusado (sin que hasta ahora se haya aplicado ningún régimen de consecuencias) de innumerables abusos contra la población civil (torturas, asesinatos y desapariciones). Él mismo fue acusado de ocultar cifras para disfrazar la gravedad de la epidemia de cólera.


A pesar de todo esto, en el 2017 lo pusieron en el cargo (y lo reeligieron en el 2022 para 5 años más). Tampoco importó su militancia en el Frente de Liberación Popular de Tigray, de ideología marxista y acusado de crímenes de lesa humanidad. De hecho, fue el FLPT que aportó millones de dólares para impulsar su candidatura.


Cuando la OMS inició sus operaciones, concentraba sus esfuerzos en evitar la propagación de enfermedades infecciosas, como la malaria y la tuberculosis, y en mejorar la salud materno infantil.


Pero a medida que fueron pasando los años (y que sus integrantes descubrían que cualquier pretexto para “salvarnos” era bueno para recaudar y obtener una buena cuota de poder), fue inmiscuyéndose en cada vez más áreas. 


Lleva la clasificación de todas las enfermedades y sus tratamientos, dicta las políticas sanitarias para viajes internacionales y en caso de epidemias, interviene en el desarrollo de vacunas, pretende controlar las donaciones de sangre y los transplantes de órganos, evalúa los medicamentos para su licitación en países pobres, participa en el suministro de agua potable y eliminación de residuos, y nos dice qué debemos y qué no debemos comer. En el 1991, por ejemplo, nos dijo que el café era cancerígeno…para desmentirlo después en el 2016; y ahora nos dice que la carne también lo es y que su producción afecta el cambio climático…(suena incluso que ha insinuado que deberíamos comer gusanos).


Tan amplio es el espectro de áreas donde se mete, y tan grande es el poder que ha conquistado, que en el 2020 fue capaz de imponer (por nuestro bien…) el cierre de todas las actividades económicas y educativas, en todas partes del mundo y prácticamente al mismo tiempo, porque alguien en China se comió un murciélago y de ahí surgió un virus, muy agresivo y peligroso (aunque dejaba vivo al 99 pc de las personas que infectaba).


Luego logró imponer una vacunación obligatoria con un producto experimental, fabricado al vapor, cuyos efectos reales solo se irán conociendo a través del tiempo. Lo que sí se sabe hasta ahora es que no inmuniza.


Ningún ciudadano, en ninguna parte del mundo, ha votado por esta gente. Y sin embargo, estamos a su merced.


Ahora hablan de una enfermedad X, que viene por ahí. Que habrá que encerrarnos de nuevo. Descubrieron cuan fácil fue y saborearon las mieles de la tiranía. 


Están presionando además para que todos los países les cedan formalmente su soberanía en materia de salud, a través de un tratado de pandemias. 


Es muy probable que lo logren.


La autora es economista y empresaria

Victoria Villarruel

 Victoria Villarruel

Por Regina del Río


Victoria Villarruel (sus seguidores la llaman Vicky) es la actual vicepresidente de Argentina. Antes de serlo era diputada.


Tiene 48 años, es abogada, católica (suele ir a misa), técnica en seguridad urbana y portuaria, y activista anti terrorista. Apoya abiertamente al partido Vox en España. 


En el año 2011 llama la atención ante el Oslo Freedom Forum por tratar de desmentir la historia oficial de la Argentina moderna, y propugnar por una “memoria completa”. 


Para Victoria Villarruel se cargó furiosamente en contra de los militares, pero se omitió (y se sigue omitiendo) el accionar terrorista de grupos guerrilleros apoyados por Fidel Castro y los inmerecidos indultos que recibieron. Como se pasa también por alto el sufrimiento de sus víctimas y sus derechos. 


Está en contra del aborto, el matrimonio igualitario y la ideología de género.


Se desempeña además como presidente del Senado (acaba de echar a tres agentes de la cámara alta por ausentismo injustificado), y desde allí quiere dejar su propia huella, sobretodo en lo que concierne a reparar a las víctimas olvidadas. La comienzan a llamar “la dama de hierro”.


Sin embargo, también se presenta en fiestas populares y en los supermercados a hacer sus compras, como una ciudadana más, y trata de dar un semblante humano y de solidaridad ante los ajustes irremediables que ha tenido que llevar a cabo Milei, y sus tristes consecuencias inflacionarias.


Mujer inteligente y valiente, atractiva por demás, de las que se califican como “empoderadas”, no se identifica para nada con el absurdo movimiento feminista de hoy.


Existen rumores que Milei y ella comenzaron a distanciarse (parece que es tradición eso en Argentina, la tensión presidente-vicepresidente). 


En un principio se creyó que el presidente la pondría en frente de las áreas de Defensa y Seguridad (esto hubiese implicado que dirigiera las Fuerzas Armadas del país), pero la desplazó para poner a su aliada Patricia Bullrich.


A pesar de esto, Villarruel se autoadjudica funciones en esas áreas, y se dice que ha sostenido reuniones a escondidas con Mauricio Macri (ella lo desmiente y se molesta cuando se duda de su lealtad hacia Milei).


El tiempo dirá qué tan ciertos son estos rumores, y si Villarruel será una piedra en el zapato, una causa desestabilizadora, un personaje insidioso dentro de la política argentina, o una aliada incondicional y útil al proyecto de Milei, que tan esperanzados tiene a los argentinos y latinoamericanos sensatos, hastiados de los estragos del populismo izquierdista.


La autora es economista y empresaria 

Jordan Peterson

 Jordan Peterson

Por Regina del Río


Jordan Peterson es un psicólogo clínico, crítico cultural y profesor de psicología de origen canadiense.


Criado como cristiano, se caracteriza por ser un conservador tradicional, y por tener una filosofía individualista (esto es, enemigo de los colectivismos). Su manera de pensar está muy influenciada por los autores George Orwell, Ayn Rand y Aldous Huxley.


Cuando era un adolescente colaboró con en el partido demócrata de su país, para renunciar poco tiempo después por considerar que sus integrantes eran socialistas resentidos que odiaban a los ricos.


Entre 1993 y 1998 trabajó como investigador y profesor de la Universidad de Harvard. Es autor y coautor de más de 100 trabajos académicos, y tres libros. Hasta el 2017 atendía a más de 20 pacientes por semana en su práctica médica. Lo siguen más de 200000 personas en twitter (x). 


Su libro 12 Reglas para vivir ocupó el primer lugar en ventas en Estados Unidos y Canada, y una de sus entrevistas para promocionarlo recibió más de 7 millones de visitas en youtube. 


Peterson nos invita a preguntarnos sobre el sentido de nuestra existencia, sobre qué podemos hacer para que este mundo sea un lugar mejor. Tener sentido de vida es mucho más profundo e importante que intentar “ser feliz”… Esto va dirigido muy especialmente a los millennials, y su convencimiento de que les corresponde un montón de derechos, subestimando el hecho de que en la vida el sufrimiento es inevitable. Les exige asumir responsabilidades, y dejar la actitud de víctimas.


Entiende que la sociedad occidental se ha ido alejando de su sistema de valores (tradición, religión) y esto ha conllevado a una desesperación por falta de sentido. 


Cuestiona de manera muy combativa la narrativa de corrección política y el adoctrinamiento ideológico que se ha impuesto en los ámbitos educativos y mediáticos, minimizando la importancia del hombre y lo masculino en la sociedad y exagerando la discriminación de la mujer para darle privilegios. 


Se niega rotundamente a utilizar los ridículos pronombres neutrales de género, ha tachado a los ecologistas de “mentirosos instigadores del apocalipsis climático” y se negó a someterse a las medidas draconianas impuestas durante el covid.


Entre sus recomendaciones para un mejor bienestar emocional se destacan las siguientes:


  • Camina derecho, con los hombros hacia atrás. 
  • Estás moralmente obligado a cuidarte, a ser bueno contigo mismo, del mismo modo que tienes la responsabilidad de ser bueno con los que amas y valoras
  • Hazte amigo de quien quiere lo mejor para ti.
  • Compárate con quien eras ayer, no con lo que es otro hoy.
  • No permitas que tus hijos hagan algo por lo cual te desagraden. No le temas a la disciplina y al castigo para educarlos. El deber principal de un padre es que sus hijos sean socialmente convenientes.
  • Ordena tu casa perfectamente antes de salir a criticar el mundo.
  • Di la verdad, o al menos no mientas.
  • Escucha a los demás.
  • Habla con precisión, pues con precisión las cosas se ponen en el lugar adecuado y los objetivos se persiguen mejor. La indeterminación crea caos.
  • No molestes a los niños cuando patinan.
  • Si ves un gato en la calle, acércate y acarícialo.


Sus detractores lo llaman “intelectual de red oscura” y “charlatán con pretensiones”. 


Al llamar a un transgénero por su nombre anterior (es decir, el real) y tildar de idiota a un asesor del primer ministro de Canada, se le ha acusado de fascista,  y el Colegio de Psicólogos de Ontario lo invitó a que acudiera a un programa de entrenamiento para modificar su conducta (o sea…a reeducarse por su falta de profesionalidad). Lo amenazó también con retirarle su licencia.


Él ha podido defenderse con un gran respaldo de intelectuales y admiradores…porque es famoso. Pero que este tipo de intimidación le pudiese suceder a un profesional que está comenzando y necesita buscar su sustento, es muy revelador del peligro que corre la libertad de expresión ante la agenda progresista.


Rabiosamente intolerante…cuando se le dice la verdad.


La autora es economista y empresario