Por Regina del
Río
Un progresista es por lo general alguien de clase media, que vive muy comodamente y se las da de intelectual de izquierda.
Sus prédicas siempre están basadas en las buenas intenciones. Para ellos el solo querer un mundo feliz y justo es suficiente para alcanzarlo, sin detenerse a analizar la factibilidad de sus propuestas. No hay nada que les guste más que una huelga o una manifestación, con tal de gritar.
El progre es “a según”. Dice ques es pacifista, pero defiende a la ETA y los ataques terroristas de Hamas a Israel. Dice que es demócrata, pero Fidel y Maduro son sus ídolos. Se presenta como defensor de los derechos humanos, pero no le importa que el Che Guevara haya disfrutado al fusilar a miles de personas. Y es rabiosamente anticapitalista y anti yanqui, pero no suelta su iphone.
La coherencia no es su fuerte.
Los progres se sienten moralmente superiores, y quieren redimirnos y hacernos odiar el dinero, la competencia, la propiedad privada, la meritocracia... Consideran que debemos tener todos lo mismo, sin importar quien aporte más según su esfuerzo y capacidad.
El que algunos sean muy ricos les da mucha envidia. Y es que los progres no suelen exhibir ningún éxito económico propio. Por eso quieren un Estado grande, que cobre muchos impuestos a esos ricos, para enchufarse y vivir como burócratas. De paso se vengan.
Al progre le gusta el ecologismo y el feminismo, y es el gran responsable de haber llevado a ambos movimientos al absurdo más inconcebible (que una niña sin preparación científica sea la abanderada de la lucha climática; que mujeres que no puedan exhibir un solo logro se crean superiores, simplemente por ser mujeres...)
Los progres entendieron hace mucho que la gente es perezosa para el análisis intelectual. Y el haberlo entendido es lo que los ha hecho fuertes. Porque los ha llevado a dominar los medios con su propaganda ruidosa y sensiblera.
Son realmente verdaderos expertos del maketing. En eso, venga el aplauso a los progres. Porque nadie les gana.
La autora es economista y empresaria

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